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Nuevo puente de setas sin regulación

Uns bolets creixen en un troncUtilizan rastrillos, cortan cadenas y vallas, rompen muros de piedra seca, dejan basura, destrozan el monte bajo y cortan ejemplares de hongos que no tienen los tamaños mínimos. Los propietarios de estas fincas están más que hartos de la actual situación de desamparo en la que se encuentran. Poseen las fincas pero son los menos beneficiados. Cuando llegan las setas, se las llevan. Por eso, asociaciones de propietarios forestales, como la de la Tinença-Ports (APFTP) reclama una normativa que ponga orden en este desaguisado.

Esta entidad confiaba en que una Orden pudiera estar en aplicación este mismo otoño tal y como ya existe en otras autonomías y así regular estos aprovechamientos y sus condiciones de una manera clara y en beneficio del propietario que controlaría esta práctica recolectiva como ya se hace en Navarra, la Rioja o Castilla y León por poner algunos ejemplos. La APFTP confía en que la nueva Orden pueda estar aprobada cuanto antes y sea de aplicación esta misma campaña. La APFTP planteó en 2006 la creación de cuatro mal llamados ‘cotos de setas’. El primero de ellos entre Herbers y Morella, de unas 3.000 hectáreas, otro en Castell de Cabres, el tercero entre Fredes y Boixar y el último en Vallibona, sumando entre todos unas 8.000 hectáreas.

La fórmula elegida permite a los usuarios adherirse a esta especie de cotos libremente. Para ello se determinarían una especie de carnets o pases y se identificarían las fincas incluidas en esta agrupación, donde los recolectores de setas no podrían penetrar sin permiso y, de hacerlo, podrían ser sancionados.

Montes llenos

Tal y como en semanas anteriores por el monte del norte e interior de Castellón y Teruel se hablaba en catalán, estos días de puente con el 9 d’octubre por medio son valencianos quienes van a la búsqueda del lactarius deliciosus. Las lluvias del mes de septiembre han dejado un buen brote de setas, de toda clase y en cantidades considerables. Tan sólo el viento, que en la Tinença ya superó la pasada semana los 100 kilómetros por hora, puede echar al traste lo que podría ser una muy buena campaña. Las previsibles lluvias del puente que no acaban de manifestarse en el interior augurarían un magnífico final de octubre a la campaña. Este año algunos aficionados han advertido un aumento de cazadores de setas, que atribuyen a la crisis y al aumento del paro. “A falta de trabajo, se buscan la vida”, señaló un vecino del Boixar, en la Tinença de Benifassà.

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