Home > La Tinença > La Pobla de Benifassà recupera su tienda cinco años después

La Pobla de Benifassà recupera su tienda cinco años después

Carles a la tendaLo Rebost de la Tinença ofrece productos de alimentación, carne fresca y otros típicos de la zona

Carles Térmens Girona, cuya familia desciende de la Pobla de Benifassà, se ha lanzado al ruedo arriesgando su capital para abrir en la calle Sant Antoni de esta población “Lo Rebost de la Tinença”, una modesta tienda al servicio del centenar de vecinos y visitantes de esta comarca a caballo entre Els Ports y el Maestrat.

Ha sido una apuesta arriesgada, por la baja demografía y limitado beneficio. No obstante, según explica Carles “mi madre procede de la Pobla y fue una de las que se marchó en una de aquellas oleadas de emigración. Soy un enamorado de esta zona y siempre había escuchado el pesar de la gente después de haber cerrado la carnicería hace cinco años”. Hasta ahora los vecinos y visitantes de establecimientos de turismo rural debían subir con sus propios alimentos, algo que adquirían en sus lugares de procedencia o en zonas más cercanas como la Sénia. También hay quien opta, una vez a la semana por bajar a los centros comerciales de Benicarló y Vinaròs a hacer las compras de la semana. Ya no volverá a ocurrir que algún turista despistado llegue al pueblo y no tenga donde comprar. Lo Rebost “es una tienda necesaria y aquí hay una media de edad muy elevada con gente que no lo tiene tan fácil para desplazarse. Y siendo del pueblo, me lancé a materializar este proyecto del que llevamos años hablando en casa y he cubierto este espacio”, señala.

Pan y, carne fresca por encargo, productos de primera necesidad y de pedido bajo demanda. En verano se amplía el horario y Lo Rebost abre todos los días, ahora los miércoles, viernes y en fin de semana. Productos como la mojama, quesos artesanos, pastas típicas como pastissets, rotllets, cecina o mojama. Productos muy apreciados en la Pobla y que la gente echaba de menos. Tras estos meses abiertos y tras los picos de Pascua y verano, Carles hace un balance positivo desde todas las ópticas, algo que podrá constatar al finalizar el primer año abierto. “Te sacas un sueldo modesto pero lo importante es que la gente esté contenta”, añade satisfecho. La gente celebra que, de nuevo, haya una tienda en la Pobla, algo que le llena de emoción.

Pocas facilidades
A pesar de ser un servicio de utilidad, la tienda no ha contado con un apoyo incondicional de la administración local. “Está claro que me han pedido todo lo necesario pero no he recibido ningún apoyo. Es más, llevo ocho meses abierto y el alcalde no ha puesto los pies en la tienda ni la ha venido a ver, cuando pienso que cualquier negocio que se monte en una zona rural como es la Pobla es importante, porque le da un valor añadido y presta un servicio indispensable e importante como el médico o la escuela”, agrega. Preguntado este emprendedor por si cree que debería estar subvencionada una actividad de estas características, indica que “obviamente para mi sería ideal, pero me he arriesgado y estoy muy contento de haber montado la tienda”. Hace unos años Vallibona recuperó también su tienda.

Campanya pels drets lingüístics