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A pesar que se han emitido notas informativas a los clubes náuticos, son decenas las embarcaciones que han ignorado las leyes de la navegación. La perforadora queda fijada a la plataforma y comienza sus trabajos
El anuncio oficial de aviso a los navegantes, que advierte de la prohibición de acercarse a los trabajos de construcción de la planta marítima del proyecto Castor, ha sido ignorado por decenas de embarcaciones. La Capitanía Marítima de Castellón envió días atrás una comunicación a puertos y clubes náuticos advirtiéndoles de las restricciones a la navegación que suponía el proyecto energético. Las embarcaciones que se han acercado hasta la planta han sido identificadas mediante sus matrículas, por lo que serán las autoridades marítimas las que tomen cartas sancionadoras en un asunto que afecta a la seguridad en el mar, por los riesgos que esta práctica irregular podría comportar.
El mes de agosto y la presencia de la enorme grúa Saipem 7.000, la segunda mayor del mundo, animó a muchos domingueros a cambiar el Delta del Ebro o las Columbretes por esta obra industrial y acercarse con un aire lúdico-festivo con sus embarcaciones a la zona de restricción, como si se tratar de un lugar turístico, algo que preocupa a la empresa Escal UGS y a la propia Capitanía.
Por otro lado ayer la embarcación perforadora Hakuryu-10 se colocó en posición después de más de un día de maniobras y comenzó los trabajos que culminarán con la inyección de los 15 sondeos que precisará la planta alejada de la costa ‘offshore’. Los trabajos, que se realizarán durante los próximos 18 meses, consistirán en la colocación de los 14 tubos conductores de los respectivos sondeos que habrá en la plataforma y que llegarán hasta el antiguo yacimiento petrolífero, donde se inyectará el gas del mayor depósito submarino de gas de España.
Estos primeros 14 tubos se clavarán unos 45 o 50 metros en el subsuelo marino y quedarán conectados con el topside (la plataforma superior). La perforadora ha quedado unida a un lateral del topside y deslizará los sondeos por encima de la propia plataforma aprovechando las ménsulas con las que se ha equipado. Para realizar estos trabajos, Hakuryu-10 ha enterrado tres de sus ‘patas’ en el suelo. Cada sondeo se colocará en una media de un mes o mes y medio, según fuentes de Escal UGS.
El almacén de gas más importante del país y uno de los mayores de Europa, se erige a 60 metros de profundidad a 22 kilómetros de la costa de Vinaròs. El proyecto, liderado por el Grupo ACS y Castor Limited Partnership (CLP) se ejecuta según las previsiones, incuso a un ritmo mayor de lo previsto.
El puerto de Vinaròs, en la esplanada reservada para el proyecto Castor, acumula los 60.000 metros lineales de tuberías de varios diámetros que se utilizarán para la construcción de los pozos que se utilizarán para insuflar el gas natural al fondo submarino. Durante la reciente visita a la planta, el presidente de Escal UGS, Recaredo del Potro, explicó que la perforadora irá colocando por fricción estos tubos y otros de menor tamaño se ensamblarán por su interior hacia mayores profundidades. La zona porosa en la que se inyectará el gas está situada a 1.750 metros de profundidad. La enorme perforadora Hakuryu-10, de bandera panameña de casi 100 metros de altura y construida en 2008, ha estado atracada en el puerto de Castellón, donde ha realizado las tareas de mantenimiento. Este espectacular navío perforador a grandes profundidades, propiedad de Japan Drilling Co., Ltd., será el encargado de realizar los sondeos durante los próximos 18 meses.
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