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La empresa Escal UGS realiza estos días negociaciones a dos bandas Ministerio de Industria y Generalitat Valenciana para tratar de conseguir el beneplácito ambiental hacia un proyecto energético que parece sacado de un guión cinematográfico. El aprovechamiento de una bolsa submarina de crudo como un enorme depósito de gas supone una infraestructura calificada de “estratégica” por el mismo gobierno central y las empresas involucradas pero cuenta por el momento con los recelos del equipo de gobierno de Vinaròs.
Una delegación del Consistorio de Vinaròs se desplazó anteayer a Madrid para conocer más extremos del proyecto de Escal UGS, que ha depositado ya un anteproyecto y se ha entrevistado con miembros del Consistorio vinarocense. Tras la visita de Jordi Romeu y Javier Balada a la sede del Ministerio de Industria, donde se entrevistaron con Juan Guía García, subdirector general de Hidrocarburos del Ministerio y miembro de la Comisión Nacional de la Energía, éste les explicó de la importancia del proyecto Castor para el sector gasista, la red básica de transporte y empresarial de la Comunidad Valenciana. Por el momento y pese al contrato de ingeniería, suministro y construcción (EPC), en la modalidad «llave en mano», para la construcción y puesta en operación comercial de un almacenamiento subterráneo de gas natural anunciado en el BOE de 2 de enero de 2007, el Ayuntamiento entiende que se halla en una fase preliminar “en el que todavía será posible presentar alegaciones” por parte del propio Consistorio y otros colectivos “y donde será necesaria la aprobación de su Impacto Ambiental por parte de la Generalitat Valenciana y volverá a información pública”. Los sondeos previos fueron autorizados por el actual gobierno del Estado y se realizaron hace 7 u 8 meses sin que el Consistorio tuviera conocimiento previo. En otros sondeos frente a la costa de Valencia la Generalitat y ayuntamientos han mostrado su rechazo frontal aunque no se conoce por el momento la postura del Consell en este caso, aunque el PP local a través de Jacinto Moliner resaltó las posibilidades para la población por la entrada de ingresos por la vía impositiva de esta actividad que movería volúmenes de negocio nada desdeñables. El alcalde socialista de Vinaròs, Jordi Romeu, manifestó que “es necesario saber más cosas del proyecto y las contraprestaciones”, aunque posteriormente pidió “no hacer futuribles” y recordó que si “el estudio de impacto es negativo ya no tendremos que plantearnos contraprestaciones”, aunque no descartan incluso desplazarse a zonas que cuenten con instalaciones de este tipo. Industria prometió fluidez en la información de este proyecto al Consistorio, con lo que salieron satisfechos de la reunión. Visitas a Vinaròs Jordi Romeu también anunció la visita tras el mes de agosto del director general de Costas, José Fernández Pérez, para conocer los proyectos ya iniciados acompañado de los responsables de éste organismo en Castellón como las obras en el Paseo Marítimo. Distinta coyuntura existe entre el Consistorio y la Generalitat Valenciana a raíz del rechazo municipal y de los usuarios y colectivos vecinales a la remodelación del puerto de Vinaròs. El Consistorio mantiene en la vía judicial su postura para tratar de paralizar unas obras en el puerto de las que no fueron informados. Así Romeu explicó que tras la reunión con la Plataforma se acordó enviar un fax o burofax al nuevo conseller de Infraestructuras para concertar una reunión en la que abordar esta cuestión.
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