
José García Montañés es uno de los productores más internacionales de Vinaròs. Su producción de naranjas y mandarinas ecológicas ha despertado el interés de varios colegios catalanes, y ahora también franceses, que las han incorporado en el comedor como sabroso y sano postre. El hecho de que hayan sido producidas siguiendo los criterios de la agricultura ecológica son una garantía de salud y sabor adicional que es cada vez más valorada por los consumidores. Montañés es uno más de los modestos productores de agricultura ecológica que existen en el Maestrat.
Este año envía directamente, y sin ninguna clase de intermediarios, a la localidad francesa de Perpignan cientos de cajas de naranjas y mandarinas y, según explicó, «el interés va en aumento». Montañés, junto a otros 11 productores de la zona que también utilizan materiales certificados, recogen y envasan sus naranjas cargadas de vitaminas que se enviarán a la capital del departamento francés de los Pirineos Orientales. La producción ecológica no usa abonos químicos ni insecticidas y requiere toda una serie de cuidados para evitar que durante el proceso el fruto pueda estar en contacto con productos no naturales o permitidos. Montañés apuntó que «se trata de una gran idea, con rentabilidad y de futuro. Además, conciencia a los más pequeños de la importancia de una alimentación sana».
Este citricultor del Baix Maestrat deseó que la experiencia cunda y se repita en Castellón. Sus previsiones para lapresente campaña pasan por enviar 400.000 kilos de naranjas y 200.000 de mandarinas. Montañés estuvo presente en la presentación del primer aceite de oliva arbequina de Benicarló elaborado siguiendo los cánones de esta agricultura más respetuosa. Allí informó de la voluntad de crear una asociación de consumidores de productos ecológicos y animó a los asistentes a participar y a interesarse. «Es muy importante para que pueda haber un grupo numeroso que anime a la producción y comercialización», dijo.
Tras la crisis en los primeros productores que optaron por la etiqueta ecológica y el revulsivo que supusieron las subvenciones europeas a la conversión en ecológico y la ralentización posterior, se experimenta un cierto auge en este sector alejado de los canales mayoritarios de distribución. La presencia de centroeuropeos, mucho más concienciados con estas prácticas y la evolución hacia las nuevas normativas europeas en esta materia, ha llevado a que el sábado del tercer fin de semana de cada mes se celebre en Ulldecona (Tarragona) el mercado comarcal de agricultura ecológica y biodinámica, donde los agricultores venden, sin intermediarios, sus tomates, lechugas y frutas procedentes, en ocasiones, de semillas de variedades tradicionales ya casi extinguidas.